Iberdrola ha dado un paso importante en su apuesta por la innovación tecnológica tras anunciar notables avances en la implementación de inteligencia artificial agéntica en sus operaciones. La empresa ha confirmado que cuenta actualmente con cerca de 500 agentes de IA, distribuidos entre los que ya están operativos y aquellos que se encuentran en diversas fases de desarrollo. Estas herramientas abarcan múltiples aplicaciones en sectores clave como redes eléctricas, generación de energía, atención al cliente y áreas corporativas y de TI.
Este desarrollo se enmarca dentro de la estrategia empresarial «AI Utility of the Future», cuyo objetivo es integrar de manera efectiva la experiencia y el conocimiento humano con las capacidades de la inteligencia artificial. Iberdrola percibe esta sinergia como fundamental para lograr una transformación profunda en el sector eléctrico, aspirando a ofrecer servicios más eficientes y sostenibles.
La empresa subraya que la incorporación de inteligencia artificial no busca reemplazar a sus profesionales, sino complementarlos. Así, facilita el acceso rápido al conocimiento, automatiza tareas rutinarias y proporciona recomendaciones basadas en el análisis de datos, permitiendo a los equipos tomar decisiones de manera más rápida y precisa. En el sector eléctrico, donde el manejo de infraestructuras críticas es primordial, la capa de inteligencia que ofrece la tecnología resulta esencial.
Las aplicaciones de la inteligencia artificial son variadas dentro de Iberdrola. En las redes eléctricas, por ejemplo, la tecnología ayuda a anticipar y diagnosticar en tiempo real posibles problemas en las infraestructuras, asegurando una rápida restauración del servicio. En las centrales de generación, la IA optimiza la planificación de trabajos y tareas de mantenimiento, proporcionando información técnica relevante para la gestión de activos.
En términos de atención al cliente, herramientas como los chatbots y voicebots mejoran significativamente la resolución de consultas y reclamaciones, incrementando la eficiencia en las relaciones con los usuarios. Además, las áreas corporativas y de IT están viendo un aumento en la productividad gracias a la capacidad de la IA para gestionar incidencias y resolver problemas con mayor rapidez.
Iberdrola resalta su compromiso con una adopción responsable de estas tecnologías, asegurando la formación adecuada de sus empleados para aprovechar al máximo las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial. Además, la compañía mantiene el control y la responsabilidad de las decisiones en manos del factor humano, lo cual es una prioridad ante el creciente papel de las infraestructuras críticas y los desafíos operativos.
En conclusión, Iberdrola está demostrando que la fusión de inteligencia artificial y experiencia humana no solo es posible, sino deseable, ofreciendo un camino hacia una operación más innovadora y resiliente que refuerza la capacidad de la empresa para adaptarse a las demandas del futuro.
