El CD vuelve como objeto de diseño: este reproductor transparente arrasa en Kickstarter

El disco compacto parecía condenado a sobrevivir entre colecciones antiguas y estanterías, pero algunos fabricantes están encontrando una nueva forma de venderlo. Syitren ha convertido el reproductor de CD en un objeto decorativo transparente para colgar de la pared, y la propuesta ha superado ampliamente el medio millón de dólares de financiación en Kickstarter. El RM1 combina reproducción física, Bluetooth y batería en un diseño que deja a la vista el disco y buena parte de su mecanismo.

Las claves del Syitren RM1 en 20 segundos

  • El RM1 es un reproductor de CD transparente que puede colocarse sobre un mueble o colgarse de la pared.
  • La campaña de Kickstarter ha superado ampliamente su objetivo inicial de 3.000 dólares.
  • Tiene Bluetooth 5.3, salida de 3,5 mm y batería extraíble.
  • No incorpora altavoz y sus prestaciones de audio están lejos de equipos Hi-Fi especializados.

La propuesta encaja con un fenómeno curioso. Mientras Spotify, Apple Music, YouTube Music y otras plataformas han convertido millones de canciones en algo disponible en segundos, siguen apareciendo dispositivos que recuperan soportes físicos y los reinterpretan para un público que quizá no busca únicamente calidad de sonido.

En el RM1 el propio CD forma parte del diseño. No hay bandeja que lo esconda ni una carcasa opaca. El disco gira a la vista dentro de una estructura acrílica transparente, acompañado por el movimiento del mecanismo de lectura y diferentes efectos visuales.

Un reproductor de CD pensado también para decorar

Syitren presenta el RM1 como una especie de marco para la música. Puede instalarse verticalmente en una pared, colocarse sobre una estantería o utilizarse encima de una mesa.

El planteamiento recuerda inevitablemente a algunos equipos de Bang & Olufsen de los años noventa, especialmente al Beosound 9000, que convirtió los discos compactos y su mecanismo en parte visible del diseño industrial. La diferencia es que el RM1 busca trasladar esa idea a un dispositivo mucho más sencillo y económico.

Además, no es el único producto que intenta recuperar esta estética. Propuestas como el CoolGeek M1 ya habían utilizado anteriormente un concepto parecido, con el CD visible dentro de un marco transparente. La campaña de este último reunió más de un millón de dólares de Hong Kong y contó con 1.033 patrocinadores.

El interés que está despertando Syitren resulta especialmente llamativo. Kickstarter muestra actualmente más de 4.500 personas apoyando el proyecto, procedentes principalmente de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Australia y Canadá.

El funcionamiento tampoco obliga a tener el reproductor conectado permanentemente a la corriente. El RM1 utiliza una batería 18650 extraíble de 2.000 mAh, con una autonomía anunciada de entre seis y ocho horas. La carga se realiza mediante USB-C y el fabricante indica que puede utilizarse mientras está cargando, aunque la batería debe permanecer instalada.

CaracterísticaSyitren RM1
TipoReproductor de CD transparente
InstalaciónMesa, estantería o pared
Bluetooth5.3
Códecs BluetoothSBC y AAC
Salida por cableJack de 3,5 mm
Batería18650 extraíble, 2.000 mAh
Autonomía anunciada6-8 horas
Altavoces integradosNo
CD de audio
MP3/WMA
SACDNo
ControlMando a distancia y controles básicos

La ausencia de altavoces es una decisión importante. El RM1 necesita conectarse a un altavoz Bluetooth, auriculares compatibles o un equipo de sonido mediante su salida analógica de 3,5 mm.

El fabricante especifica además Bluetooth 5.3 con los códecs SBC y AAC. No ofrece aptX, aptX Lossless ni LDAC, por lo que la conexión inalámbrica está planteada principalmente para comodidad y no para quienes buscan transmisión Bluetooth de alta resolución o sin pérdidas.

Reproduce algo más que los viejos CD de música

El dispositivo admite CD de audio convencionales y discos de tres pulgadas. También puede reproducir archivos MP3 y WMA almacenados en soportes compatibles. Syitren especifica expresamente que SACD no está soportado.

La instalación vertical plantea otra cuestión: un lector óptico puede recibir vibraciones y movimientos que provoquen saltos durante la reproducción. Para reducir ese problema, el RM1 incorpora memoria antichoque. Según las especificaciones publicadas por la compañía, dispone de un búfer de aproximadamente 40 segundos para CD y 120 segundos para MP3.

También está prevista la reproducción sin pausas entre pistas en las unidades de producción, una característica especialmente útil en discos en directo o álbumes concebidos como una reproducción continua.

Una vez introducido un CD, el equipo puede comenzar automáticamente la reproducción. El diseño físico mantiene únicamente los controles esenciales, mientras que funciones como reproducción y pausa, cambio de pista, volumen o modos de reproducción se gestionan principalmente mediante el mando a distancia.

Pero hay una diferencia importante entre recuperar el CD y recuperar sus ventajas técnicas.

El soporte físico permite almacenar audio digital PCM sin pérdidas en un CD de audio convencional, pero eso no significa automáticamente que cualquier reproductor proporcione una salida de alta fidelidad. El convertidor digital-analógico, la etapa de salida, el nivel de ruido y la distorsión siguen influyendo cuando se utiliza una conexión analógica.

Tom’s Hardware llama precisamente la atención sobre este punto. Las especificaciones anunciadas para el RM1 incluyen un rango dinámico superior a 70 dB y una distorsión armónica total inferior al 0,1 %. Son cifras modestas comparadas con las que puede ofrecer actualmente una interfaz de audio dedicada o un convertidor digital-analógico moderno.

Por Bluetooth aparece además la compresión correspondiente a SBC o AAC. Escuchar un CD mediante Bluetooth no equivale necesariamente a transportar hasta los altavoces la señal digital original del disco sin pérdidas.

El regreso del CD tiene ahora un componente visual

El éxito de la campaña también muestra cómo algunos fabricantes están intentando vender de nuevo tecnologías maduras cambiando la experiencia alrededor de ellas.

Un CD ofrece aproximadamente 74-80 minutos de música en sus configuraciones habituales y lleva décadas siendo un formato completamente conocido. No necesita una nueva tecnología para regresar. Lo que productos como el RM1 modifican es la manera de presentarlo.

En lugar de competir directamente con el teléfono móvil por comodidad, convierten el acto de seleccionar un álbum, colocarlo físicamente y verlo girar en parte de la experiencia.

Syitren ofrecía durante la campaña unidades del RM1 desde 109 dólares, mientras que un paquete con su altavoz Bluetooth N200 partía de 139 dólares. Como ocurre con cualquier proyecto financiado mediante Kickstarter, estas cantidades corresponden a recompensas de una campaña de financiación colectiva y no deben interpretarse exactamente igual que la compra de un producto ya disponible de forma general en tiendas.

La elevada financiación tampoco garantiza por sí sola que fabricación, logística y entregas se desarrollen sin cambios o retrasos.

Aun así, la respuesta obtenida por el RM1 aporta una señal interesante. El streaming ha eliminado buena parte de la necesidad práctica de utilizar un CD, pero eso no ha eliminado necesariamente el interés por tener música en un objeto físico. Algunos fabricantes parecen haber descubierto que la mejor oportunidad para recuperar el reproductor de CD quizá no sea esconderlo de nuevo dentro de un equipo de música, sino hacer exactamente lo contrario: dejarlo completamente a la vista.