El mercado de segunda mano se ha convertido en un termómetro muy fiable de la economía doméstica: cuando un móvil “tope de gama” roza (o supera) con facilidad los 1.000 euros, o cuando ciertos componentes de PC siguen encareciéndose por ciclos de demanda, plataformas como Wallapop, Vinted, eBay o Milanuncios dejan de ser un “plan B” y pasan a ser una forma habitual de comprar tecnología.
El problema es que, junto al auge, se mantiene una creencia muy extendida: “si compras a un particular, no tienes garantía”. En España esa frase es incorrecta. Lo que ocurre es que no se aplica el mismo régimen que cuando compras a una empresa o tienda, pero sí existen protecciones legales claras para el comprador. La clave está en saber a quién compras y qué tipo de defecto aparece.
Primero, lo importante: no es lo mismo “particular” que “profesional”
En estas plataformas conviven dos mundos:
- Venta profesional (tienda / “Pro”): aquí, el vendedor actúa como empresa. Se aplica el marco de consumo y, en general, el comprador tiene una garantía mínima legal para bienes de segunda mano vendidos por profesionales (habitualmente 1 año, salvo condiciones específicas y acuerdos permitidos por normativa).
- Venta entre particulares: aquí la relación no entra, por regla general, en la Ley de Consumidores con el mismo alcance que un comercio. Pero eso no significa “sálvese quien pueda”.
En la compraventa entre particulares, el pilar no es la “garantía comercial”, sino el Código Civil.
La protección clave entre particulares: los “vicios ocultos” del Código Civil
Cuando compras un portátil, una consola o un móvil a otra persona, el marco aplicable es el de saneamiento por vicios ocultos (artículos 1484 y siguientes del Código Civil). Traducido a lenguaje de calle: si el producto tenía un defecto grave que ya existía al venderse, aunque no se viera, el vendedor responde.
¿Qué se considera vicio oculto en tecnología?
Ejemplos típicos (dependen del caso y de la prueba):
- Un portátil que parece funcionar, pero falla a los pocos días por un problema previo de soldadura, GPU o placa base.
- Un móvil que “enciende” y “parece bien”, pero tiene un fallo preexistente en gestión de carga, módulo de red, almacenamiento o sensores que lo vuelve inútil o reduce fuertemente su valor.
- Una consola con fallos intermitentes por defectos ya presentes (sobrecalentamiento por daño previo, fallos de lectura por desgaste anómalo anterior, etc.).
Los 3 requisitos que normalmente debes poder sostener
Para reclamar, suele ser decisivo poder encajar el caso en estos tres criterios:
- Defecto oculto: no era algo evidente “a simple vista” en el momento de compra (si estaba roto y se veía, no es oculto).
- Existía antes de la venta: aunque aparezca después, el origen debe ser previo.
- Gravedad: debe impedir el uso normal o reducir tanto el valor que, de saberlo, no lo habrías comprado o habrías pagado mucho menos.
El plazo clave: 6 meses
El Código Civil fija un plazo para ejercitar la acción por vicios ocultos: 6 meses desde la entrega. En tecnología, esto es determinante: cuanto más te acerques al límite, más difícil es argumentar que el fallo era previo y no consecuencia de un uso posterior, un golpe o una manipulación.
“No acepto devoluciones”: por qué esa frase no lo blinda todo
Es muy habitual leer en Wallapop o Vinted fórmulas tipo:
- “Vendo tal cual, sin devoluciones”
- “No me hago responsable tras la venta”
- “No acepto reclamaciones”
En términos prácticos, esas frases no anulan automáticamente el régimen de vicios ocultos si realmente existe un defecto oculto grave y previo. Otra cosa distinta es que, en la vida real, la prueba (y la negociación) lo es todo: si no puedes demostrar el carácter oculto y previo del defecto, la discusión se vuelve cuesta arriba.
Qué puedes exigir si hay vicio oculto: dos caminos
El marco civil contempla, de forma simplificada, dos vías típicas:
- Resolver la venta (devolver el producto y recuperar el dinero).
- Mantener el producto con una rebaja proporcional del precio (devolución parcial que compense el defecto).
En ambos casos, la clave operativa es documentar desde el minuto uno: mensajes, anuncio, fotos, estado del equipo, número de serie, pruebas del fallo, presupuestos de reparación, etc.
Consejos prácticos para comprar tecnología a particulares (y evitar problemas)
- Pide vídeo con prueba funcional real: arranque, Wi-Fi, cámara, micrófono, carga, puertos, estado de batería (si aplica), test básico.
- Verifica IMEI / número de serie cuando sea posible y legítimo (y comprueba bloqueo/MDM en móviles).
- Compra con pago y envío con protección si la plataforma lo ofrece; no es “garantía legal”, pero ayuda en disputas.
- Guarda el anuncio (captura de pantalla) y la conversación completa.
- Evita compras “rápidas” sin comprobación en estaciones, metro o entregas fugaces: el coste de “ahorrar 10 minutos” puede ser alto.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre comprar a un profesional y a un particular en Wallapop o Vinted?
A un profesional se le aplica un marco de protección al consumidor, con garantía legal mínima para bienes de segunda mano. Entre particulares no funciona igual: la herramienta clave es el saneamiento por vicios ocultos del Código Civil.
¿Qué es exactamente un “vicio oculto” en un móvil o portátil?
Un defecto no visible en el momento de la compra, preexistente y lo bastante grave como para inutilizar el dispositivo o reducir drásticamente su valor. No cubre daños evidentes o descritos (pantalla rota visible, golpes claros, etc.).
¿Sirve de algo que el anuncio diga “no admito devoluciones”?
Puede reflejar la voluntad del vendedor, pero no neutraliza por sí solo una reclamación por vicios ocultos si se cumplen los requisitos. En la práctica, el punto decisivo suele ser la prueba del defecto oculto y previo.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar por vicios ocultos?
El plazo típico para ejercitar la acción es de 6 meses desde la entrega. Cuanto antes se detecte y documente el fallo, más viable es sostener que era previo a la compraventa.
Si quieres, puedo convertir este texto en una versión todavía más “de consumo” (con enfoque de pasos y checklist) o en una versión más “legal” con estructura de guía y términos jurídicos, manteniendo el tono para un medio generalista.
